Historia y origen
La devoción a la Virgen del Carmen se remonta a la fundación de la Orden de los Carmelitas, la cual surgió en el Monte Carmelo que domina el Mar Mediterráneo en Tierra Santa, lo que es hoy el puerto de Haifa, Israel (Palestina), a fines del siglo XII o principios del XIII. Cuando un grupo de ermitaños inspirados por la fe y vida del Profeta Elías quien vivió en el Antiguo Testamento (1 Reyes 18,38-39), estos ermitaños adoptaron una vida de oración y retiro espiritual en la montaña.
La tradición narra que el 16 de julio de 1251, en Cambridge, Inglaterra, en una época de persecución contra los Carmelitas, la Virgen María se le apareció a San Simón Stock, superior general de la Orden de los Carmelitas, y le entregó un escapulario café, y le dijo: “Esto es un privilegio para ti y para la orden”, y además le prometió:
“Quien muera con este escapulario no padecerá el fuego eterno”
Desde entonces, el Escapulario Café, tiene una versión pequeña del hábito carmelita para que la usen las demás personas, es un signo de vida para Jesús, siguiendo el ejemplo de la Santísima Virgen.
El Escapulario Marrón indica que uno está en comunión con los Carmelitas y vive una espiritualidad mariana como ellos.
Origen y significado del escapulario
El escapulario de la Virgen del Carmen tiene raíces en la prenda monástica usada para el trabajo (scapula: “hombro”), la cual evolucionó en un símbolo devocional para los laicos
Consiste en dos pequeños cuadros de tela unidos por tiras, con imágenes de la Virgen y el Sagrado Corazón o escudo carmelita. Es un sacramental, es decir, un símbolo que ayuda a disponer al creyente a recibir gracias a través de la Iglesia.
Se asocia a promesas espirituales encontradas en la tradición carmelita:
a) Salvación y protección: “no sufrirá el fuego eterno”
b) Privilegio sabatino: la Virgen interviene para liberar del purgatorio al portador que muere un sábado, siempre que lleve el escapulario con devoción, viva castamente, rece y participe de los sacramentos.
Reconocido papalmente desde el siglo XVI, con indulgencias por su uso piadoso.
Tradiciones y simbolismo
Portar el escapulario significa una consagración a María, un deseo de imitar su vida y vivir en comunión con ella en la fraternidad del Carmelo.
Título “Estrella del Mar”
Se la llama así por ser la guía y protectora de navegantes y pescadores en situaciones de peligro en el mar.
Iconografía
La imagen típica muestra a María con el Niño Jesús, sosteniendo o llevando el escapulario. A veces aparece con una estrella o fondo marino, evocando su guía celestial.
Conclusión
La Virgen del Carmen es más que una advocación mariana: representa un vínculo espiritual profundo, una protección maternal y una identidad de vida según el carisma carmelita. El escapulario, con su simbología y las promesas asociadas, sigue siendo un signo de fe, consagración y esperanza, especialmente en la hora de la muerte. Las tradiciones y celebraciones, tanto universales como locales, demuestran cómo esta devoción ha arraigado en diversas culturas, adaptándose a cada región sin perder su esencia.


